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Chirivía, la raíz desconocida

La chirivía es muy común en el Norte de Europa. Se utiliza para hacer cremas y sopas.
Chirivía o zanahoria blanca

Aprovechando los meses fríos que tenemos por delante, vamos a hacerle más sitio a una excelente raíz: la chirivía¿Qué, no os suena? Os invito a descubrir lo que puede hacer por nuestra salud y como colofón, el próximo día os traeré una receta ;).

La chirivía (Pastinaca sativa) es una raíz de la familia de las Umbelíferas, muy relacionada con la zanahoria, aunque más pálida y con más sabor que ésta. También es conocida como zanahoria blanca, apio de campo o pastinaca y era muy importante en la cocina popular europea hasta la aparición de la patata. Crece bien en lugares muy fríos y quizá por eso su consumo es más popular entre la población del Norte de Europa.

Su consumo es típico formando parte de caldos, sopas y purés, esto es, después de un período de cocción. La raíz de chirivía no presenta ningún tipo de contraindicaciones para la salud pero las hojas contienen una sustancia conocida como furanocumarina, que en contacto con la piel produce una urticaria.

La chirivía es rica en fito-nutrientes, vitaminas, minerales y fibras

La fibra en la dieta ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre, la obesidad y las condiciones de estreñimiento. Además, esta raíz es rica en muchos grupos del complejo vitamínico B como el ácido fólico (fundamental para el desarrollo neurológico del bebé), la vitamina B-6 (piridoxina), tiamina y ácido pantoténico; vitaminas K y E; la antioxidante vitamina C; minerales como hierro, calcio, cobre, potasio, manganeso y fósforo.

Efecto anticáncer:

Al igual que en las zanahorias y otros miembros de la familia Apiaceae (apio, hinojo, perejil…) contiene muchos antioxidantes poli-acetileno como falcarinol, falcarindiol, panaxydiol, y metil-falcarindiol. Varios estudios de investigación de científicos de la Universidad de Newcastle Upon Tyne (1,2) han encontrado que estos compuestos tienen la función de anti-inflamatorios, anti-hongos y anti-cáncer y ofrecen protección contra el cáncer de colon y la leucemia linfoblástica aguda (LLA).

Por todo esto, el consumo de chirivía es beneficioso para: hipertensión, gota, fiebre, retención de líquido crónica, enfermedades inflamatorias y reumáticas, problemas de origen pulmonar; trastornos renales y vesicales (especialmente litiasis); obesidad, estreñimiento, hipercolesterolemia y probablemente cáncer de colon y diferentes tipos de leucemias.
Así que ya sabes… ¡a comer chirivía!

¡Salud para todos!

Bibliografía:

  1. Differential Effects of Falcarinol and Related Aliphatic C17-Polyacetylenes on Intestinal Cell Proliferation. Stig Purup, Eric Larsen, and Lars P. Christensen. Journal of Agricultural and Food Chemistry 2009 57 (18), 8290-8296
  2. Polyacetylenes from the Apiaceae Vegetables Carrot, Celery, Fennel, Parsley, and Parsnip and Their Cytotoxic Activities. Christian Zidorn,*,†, Karin Jöhrer,‡, Markus Ganzera,†, Birthe Schubert,†, Elisabeth Maria Sigmund,†, Judith Mader,†, Richard Greil,‡,§,‖, Ernst P. Ellmerer,⊥ and, and Hermann Stuppner†. Journal of Agricultural and Food Chemistry 2005 53 (7), 2518-2523

 

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