¡No te pierdas nuestras recetas y noticias!

Linfoma en primera persona: Mariana Fígares

Mariana Figares es Coach de salud
Mariana Fígares es Coach de Salud y Nutrición por el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York

Linfoma en primera persona: Mariana Fígares

Conasi: Hola Mariana, queremos hacerte una entrevista para compartir con nuestros lectores tu experiencia, en la que muchas personas pueden verse reflejadas. Por una parte, por padecer un cáncer y por otra parte, por enfrentar las secuelas de este cáncer que afortunadamente se ha solucionado. Cuéntanos brevemente cual fue tu experiencia con la enfermedad: qué tipo de linfoma tuviste, edad, evolución.

Mariana Fígares: Cuando tenía 11 años, me diagnosticaron un linfoma de Hodgkin. Cuando me diagnosticaron la enfermedad,  no tenía ni idea de el papel tan importante que tiene la alimentación y los hábitos de vida en la prevención y el desarrollo de las enfermedades crónicas, en las que se incluye el cáncer.  Para mí fue un duro golpe, pero lo llevé con optimismo.

Me sometí al tratamiento de quimioterapia, el cual fue efectivo y me curó el linfoma, y no he tenido ninguna recaída. Hace cinco años que no hay rastro del linfoma. Sin embargo, el tratamiento de quimioterapia me dejo una secuela intestinal, vulgarmente conocida como tiflitis. Esto me provocó durante años inflamación intestinal, pérdida de peso, dolores abdominales… En ese punto fue cuando empecé a estudiar sobre nutrición y cómo una alimentación saludable, basada en alimentos de origen vegetal e integral es una de las mejores formas de evitar la inflamación y prevenir numerosas enfermedades crónicas, como la diabetes y la enfermedad cardiovascular, entre otras. Decidí formarme como Coach de Salud en el Institute for Integrative Nutrition de New York,  cambié radicalmente mi alimentación, hasta el punto de que ahora soy vegana y gozo de una muy buena salud. Mi problema intestinal está prácticamente resuelto.

El mes pasado salió a la venta mi primer libro, Yo no soy médico, y la verdad que estoy muy contenta.

C: ¿Qué tipo de alimentación y hábitos de vida tenías cuando te diagnosticaron la enfermedad?
M.F: Cuando me diagnosticaron la enfermedad, mi alimentación era bastante poco saludable. No me gustaban las frutas ni las verduras y, por ello, no las consumía. Tomaba muchos lácteos, harinas refinadas, carne y productos ultraprocesados. Mi alimentación era la típica occidental; ten en cuenta que yo tenía 12 años cuando me diagnosticaron el linfoma y poco sabía yo de la forma en la que había que alimentarse para prevenir el cáncer.
C: Consideramos que la actitud de la persona y de los que le rodean tiene importancia en la evolución de la enfermedad.  ¿Cómo viviste esta etapa, anímicamente?
M.F: Esa etapa fue dura, ya que mi madre estaba también luchando contra un cáncer de mama en ese momento. A pesar de ello, siempre intenté mantener una actitud positiva y sabía que me iba a curar, siendo esto lo que me mantuvo motivada.
C: ¿Crees que había alguna relación entre tu estilo de vida y la enfermedad, o había algún factor genético o quizás tóxico ambiental que puedas relacionar con tu diagnóstico?
M.F: Creo que la forma en la que me alimentaba tuvo influencia en la aparición de mi enfermedad, por supuesto. En mi familia no había habido ningún caso de linfoma. Los linfomas y las leucemias les suelen suceder a personas muy jóvenes y cada vez son más frecuentes, lo que indica que la alimentación y el estilo de vida son factores que pueden estar detrás de ese aumento de prevalencia.

C: ¿Cuándo te planteaste un cambio en tu alimentación y estilo de vida? ¿Por qué?

M.F: Cuando acabé el tratamiento de quimioterapia fue cuando empecé a interesarme acerca de la alimentación para la prevención del cáncer. Poco a poco, fui cambiando la forma en la que me alimentaba, eliminando todos los productos ultraprocesados y reduciendo los de origen animal, al mismo tiempo que iba introduciendo cada vez más verduras, frutas y otros alimentos sanos de origen vegetal e integral. Todo esto fue un proceso largo y, debido a el interés que desperté por este tema, decidí formarme como Coach de Salud y Nutrición en el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York. Actualmente soy vegana, basándose mi alimentación en alimentos de origen vegetal y en su forma integral.

Mariana-Figares-02
Mariana Fígares acaba de publicar su primer libro “Yo no soy médico”
C: En tu blog hablas de la salud intestinal como fundamental para la salud global y cada vez se está poniendo más importancia en ello, no solo desde las terapias alternativas o medicinas tradicionales, como el Ayurveda que considera que es el pilar de la salud. ¿Por qué consideras tan importante la salud intestinal?
M.F: La primera recomendación que daría sería la de seguir el tratamiento convencional, pautado por los oncólogos, por supuesto. Después, el paciente es el que también debe adoptar un papel activo sobre su enfermedad, cambiando su alimentación y su estilo de vida. Hay una amplia evidencia científica que demuestra que una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva virgen extra y granos enteros, así como baja en lácteos, carnes y ultraprocesados, puede reducir el riesgo de linfoma y leucemia.
La salud intestinal es tan importante porque realizar buenas digestiones resulta clave para tener energía y sentirnos bien. Nuestra microbiota intestinal, que es el conjunto de microorganismos que residen en nuestro intestino, constituyen el 80% de nuestro sistema inmunitario y, además, estas bacterias beneficiosas sintetizan vitaminas tan importantes como la D y K, las cuales son claves para mantener una buena salud ósea. Cada vez hay más estudios que demuestran que mantener nuestra microbiota intestinal en un correcto equilibrio juega un papel fundamental en la prevención de múltiples enfermedades crónicas.
C: ¿Qué recomendarás a una persona que estuviera pasando por un linfoma ahora mismo?
M.F: Lo que les diría sería que deben seguir el tratamiento convencional que sus oncólogos le indiquen. También, que deben cambiar su alimentación y su estilo de vida, apostando por una alimentación rica en alimentos enteros de origen vegetal, evitando el estrés y realizando ejercicio moderado de forma diaria. Otro de los consejos, sería el de mantenerse felices y buscarse una ilusión; encontrar algo que les motive y les empuje a seguir luchando por su vida, teniendo siempre la esperanza de que su futuro les será prometedor.
C: ¿Cómo ha cambiado tu vida la enfermedad? vemos que has escrito un libro y también eres coach de salud ¿era este tu camino antes de la enfermedad?
M.F: Mi vida ha dado un vuelco radical, la verdad. Tengo 16 años y me he convertido en la Coach de Salud y Nutrición más joven de España y, mi primer libro, Yo no soy médico, acaba de salir a la venta. En mi libro, que tiene más de 200 citas científicas, explico de forma sencilla y directa cuál es el tipo de alimentación y el estilo que está aumentado el riesgo de muchas patologías crónicas y cómo una alimentación basada en alimentos de origen vegetal e integral puede ser una gran herramienta en la prevención de dichas enfermedades. Además, comento cuáles son los hábitos de vida que más nos ayudan a tener una buena salud.
La verdad que, cuando me diagnosticaron la enfermedad, para nada me hubiese podido imaginar que esto iba a desembocar de esta manera. Sin embargo, todo ha salido para bien, ya que he descubierto mi pasión, por lo que no puedo estar más agradecida.
Mariana, muchas gracias por tu tiempo y por tu trabajo. Te deseamos que sigas tu camino inspirando a los demás a adoptar una vida saludable y enriqueciéndonos a todos. Os animamos a visitar la página web de Mariana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *