Productos para la conservación de alimentos

Conservar alimentos nos permite ahorrar tiempo, energía y dinero en la cocina. Además, está al alcance de cualquiera, con métodos sencillos y rápidos: descubre los pasteurizadores para hacer las tradicionales conservas al baño María en tarros de cristal y las mejores envasadoras al vacío

La conservación de alimentos nos permite alargar su vida útil y también nos facilita las tareas en la cocina. Si queremos prescindir de alimentos en conserva industrializados, actualmente existen métodos muy sencillos y seguros para hacer conservas en casa: la pasteurización o hacer conservas al baño María, el envasado al vacío, la deshidratación, congelar o fermentar alimentos (para más detalle ver 5 formas de conservar alimentos).

Si bien cada método tiene diferentes aplicaciones, el envasado al vacío ya sea en tarros al baño María o mediante envasadoras al vacío, tiene unas ventajas en común: al extraer el aire en contacto con los alimentos se evita que los microorganismos proliferen y por otra parte, se evita la oxidación de nutrientes y la degradación enzimática. De este modo, se alarga el tiempo de conservación de los alimentos o preparaciones.

La conservación de alimentos mediante el tradicional método del baño María se ha convertido en una tarea mucho más fácil actualmente, gracias a los pasteurizadores. Son pequeños electrodomésticos que controlan la temperatura mediante termostado y están diseñados para albergar diferentes cantidades de tarros (hay diferentes tamaños), optimizando el proceso de la ebullición de los tarros de conserva.

Los tarros de conserva deben ofrecernos todas las garantías de seguridad posibles, razón por la que nuestra primera opción son los tarros Weck. Su sistema de grapas facilita el autosellado de la tapa, de forma que si un tarro pierde el vacío o no se ha hecho bien, nos daremos cuenta fácilmente. 

Conservar alimentos al vacío mediante envasadoras al vacío es un método más actual, conocido habitualmente por extraer el aire de bolsas en las que se empaquetan los alimentos. No obstante, existen ya muchas otras opciones distintas a hacer el vacío en bolsas y en busca de estas alternativas, os ofrecemos una selección de envasadoras al vacío que pueden hacer también el vacío en contenedores (contenedores de Tritán, PP o acero inoxidable), en botellas (mediante tapones de vacío), en una novedosa base de vacío o una opción que nos resulta muy interesante, en los tarros de conserva con tapa metálica que guardamos en casa tras haber usado un alimento en conserva:

  • Las envasadoras Tre Spade (Takaje, Deluxe y Wendy) hacen el vacío en bolsas, botellas, contenedores de acero inoxidable y tarros de conserva.
  • Las envasadoras Vacuvita hacen el vacío en bolsas, botellas, contenedores de polipropileno y base de gran capacidad.
  • Las envasadoras FoodSaver (FFS015X y FFS005X) hacen el vacío en bolsas, botellas y contedores de Tritán. 

Tanto si usamos un pasteurizador para hacer conservas, como si hacemos el vacío con una envasadora, podemos conservar alimentos crudos escaldados, alimentos cocinados o bien platos ya terminados. Si conservamos al baño María (con un pasteurizador o en una olla) siempre debemos usar tarros de cristal con una tapa que previamente nos hayamos asegurado de que cierra perfectamente, para que la conserva quede totalmente sellada y con el vacío en su interior.  Si hacemos el vacío con una envasadora al vacío, podremos elegir entre usar bolsas, contenedores y según la envasadora, también podremos usar tarros de cristal. ¿Cuál es la diferencia entre ambos métodos? Es el calor: en las conservas hechas en un pasteurizador o en una olla con agua en ebullición, los alimentos se someten a 100 ºC de temperatura, lo cual anula la proliferación de microorganismos (ver nuestros Consejos para elaborar conservas y también Botulismo y conservación al baño María y vacío, para comprender la posibilidad de contaminación por la toxina botulínica, posibilidad muy remota pero existente). 

El envasado al vacío mediante envasadoras se ha convertido también en un método de cocinado, mediante la técnica del Sous vide. Consiste en la cocción a una temperatura moderada y controlada, sumergiendo el alimento envasado al vacío en el agua de cocción. De esta forma se mantienen temperaturas muy estables y más bajas de las que podemos utilizar mediante otras técnicas de cocinado, obteniendo muy buenos resultados con todo tipo de alimentos. Esta técnica se suele usar con bolsas de plástico, si bien desde nuestro punto de vista preferimos recomendar hacerlo con bolsas de silicona o con tarros de cristal.

Estas son las últimas novedades en el mundo de la conservación de alimentos, si bien elaborar conservas en casa ha sido desde siempre una necesidad, dado que en su estado natural los alimentos no duraban mucho tiempo y además no se disponía de lugares fríos y secos para almacenarlos. Hasta el descubrimiento del proceso de esterilización, el hombre recurrió a otros métodos de conservación de los alimentos como el secado al sol, en salmuera, sumergidos en vinagre, en agua azucarada, fementados (como el chucrut o el kimchee) etc.  Hoy en día, disponemos de muchos métodos para conservar alimentos y para hacerlo nosotros mismos, sin depender de alimentos que han sufrido procesos industriales. Además, no solo nos sirve para tener una reserva de alimentos y ahorrar en dinero, energía y tiempo, sino también nos permite integrar estas técnicas con el batch cooking y hacer mucho más eficiente la organización de nuestros menús.