Productos para la conservación de alimentos

Elaborar conservas en casa ha sido desde siempre una magnífica forma de alargar la vida de los alimentos, dado que en su estado natural no duraban mucho tiempo, y además no se disponía de lugares fríos y secos para almacenarlos. Hasta el descubrimiento del proceso de esterilización, el hombre recurrió a otros métodos de conservación de los alimentos como el secado al sol, en salmuera, sumergidos en vinagre, en agua azucarada, etc.

Posteriormente con el descubrimiento de la esterilización, la elaboración de conservas se convirtió en otra forma de preservar los alimentos, y de aprovechar los excedentes de productos de temporada.

La elaboración de conservas caseras permite consumir alimentos de fuera de temporada forma fácil, conservando la mayoría de vitaminas y minerales de frutas y verduras. La mejor forma de elaborar conservas caseras es en tarros de cristal, y además es necesario seguir una serie de pautas, como esterilizar los tarros previamente, no llenarlos hasta arriba, y esterilizarlos bien cerrados al baño maría, para conseguir un correcto sellado al vacio.