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PTFE y toxicidad en sartenes y menaje de cocina

Sartenes skk apiladas
El PTFE se encuentra en sartenes, piercings, botas de esquí, revestimiento de aviones, etc.

Asociamos PTFE a teflón, sin embargo no es lo mismo. Y también existe la creencia de que el PTFE es tóxico. Profundizamos en estos temas, basándonos en la evidencia científica, para intentar aclarar estos conceptos y comprender qué materiales podemos usar en la cocina sin riesgos de toxicidad y cómo usarlos. 

¿Qué es el PTFE?

El PTFE es el politetrafluoroetileno, para entendernos en el mundo de la cocina, es la capa antiadherente externa y negra que recubre muchos de nuestros utensilios y llamamos comúnmente teflón. «Teflón» es el nombre comercial que Dupont (empresa química estadounidense que inventó el PTFE) dió a esta sustancia.

Químicamente, el PTFE es un fluoropolímero, material plástico que se parece al polietileno, con la diferencia de que el PTFE tiene átomos de flúor donde el polietileno tiene carbonos. La disposición de esta cadena de monómeros le da unas características muy especiales al teflón, que lo han convertido en una sustancia de características muy versátiles y que dan lugar a gran variedad de aplicaciones. Veamos las características más importantes del PTFE:

  • Bajo coeficiente de rozamiento: es el material con el coeficiente de rozamiento más bajo conocido, por lo que es perfecto recubriendo piezas mecánicas que sufren fricción, como balas, engranajes, piezas articuladas o prótesis óseas. Sellador y lubricante en multitud de usos, se utilizó incluso para sellar las juntas de la bomba atómica. Su facilidad de deslizamiento le hacen útil por ejemplo, en las escobillas de los limpiaparabrisas para evitar que chirríen, en toboganes o en suelas de esquíes.
  • Inerte y no biodisponible: puesto que se trata de una molécula grande y estable, no reacciona con nuestro organismo ni con sustancias químicas. Por ello se usa no sólo en prótesis, sino también en tejidos artificiales, vasos sanguíneos, válvulas cardíacas, suturas. También por ser inerte se usa en mangueras o conductos que entran en contacto con sustancias corrosivas.
  • Flexibilidad: permite usar el PTFE en tejidos corporales (por ejemplo, mallas que se insertan en operaciones de hernias) y en piercings que permiten que la joya se adapte en caso de un golpe o de cambios físicos.
  • Antiadherencia: como antiadherente se aplica recubriendo la superficie de utensilios de cocina. También permite el fácil desmoldado, muy útil en la cocina, en moldes de diferentes tipos de industrias, o en la industria panadera (por ejemplo para utensilios de amasado). Se usa también  para evitar que insectos o reptiles puedan trepar por las superficies revestidas con PTFE. En cirugía, además de usarse por ser inerte, flexible y soportar el rozamiento, es interesante porque inhibe el crecimiento de microorganismos al no poderse adherir.
  • Aislante: para revestimiento de cables, conectores, placas de circuito.
  • Impermeabilidad: las famosas membranas que impermeabilizan prendas y calzado, de forma a la vez transpirable, son de PTFE.
  • Soporta grandes diferencias de temperaturas: permitiendo usarlo como revestimiento de aviones, cohetes, naves espaciales, tuberías que transportan líquidos muy calientes.

De todas estas características, la que más nos interesa investigar es el hecho de ser una sustancia inerte, es decir, que no reacciona con otras sustancias químicas, tema cuya polémica vamos a estudiar detalladamente en este documento.

Prenda impermeable de outdoor con gotas de agua - PTFE
Los chubasqueros y otras prendas deportivas impermeables tiene PTFE para repeler el agua.

Teflón, PTFE y PFOA: ¿por qué la polémica?

La sustancia que originó la polémica alrededor del teflón es el PFOA. Estas siglas corresponden a Ácido Perfluorooctánico, también conocido como C-8.

El teflón se inventó en 1938 y se aplicaba en sartenes desde 1961, usando el PFOA como emulsionante en la fabricación del PTFE.  Es decir, el PFOA (u otra sustancia similar) se utilizaba en el proceso de fabricación del PTFE y en el producto final quedaba solamente un remanente de PFOA (1).

La polémica sobre la toxicidad del PFOA surgió en 2001, cuando se acusó a DuPont de ocultar sus efectos nocivos para la salud, como carcinógeno y teratógeno (causante de cáncer y malformaciones en fetos). Si bien en un principio DuPont negó esta toxicidad, al parecer lo sabía desde la invención del teflón y fue sancionado con 16,5 millones de dólares en 2005, por exponer a sus trabajadores y por los vertidos de alta toxicidad. Además, se tuvo que comprometer a dejar de utilizar el PFOA para el año 2015 (2).

En 2006 las principales empresas de fabricación de PFAS (entre los que se encuentra el PFOA) se comprometieron a buscar alternativas y eliminar estas sustancias de productos y emisiones (2), con respaldo científico que evidencie la seguridad para la salud y el medio ambiente.

Es decir, la polémica de la toxicidad del teflón nunca estuvo asociada al PTFE, aunque el hecho de relacionar PTFE=teflón hace que exista la creencia popular de que el teflón es tóxico y por lo tanto, lo es el PTFE. El PTFE no es tóxico, pero hay unos aspectos a aclarar al respecto.

En resumen:

  • PTFE es la capa negra antiadherente que vemos en las sartenes. Es inocua.
  • PFOA era un emulsionante utilizado en la fabricación de PTFE. Es tóxico.
  • Teflón es el revestimiento de PTFE, PFOA y posiblemente otras sustancias, patentado por Dupont.

Toxicidad del PFOA

El PFOA pertenece al grupo de los perfluoroalquilos, un grupo de sustancias biopersistentes y que se concentran en la cadena alimentaria (3). De estos compuestos se conoce su acumulación en tejidos y su toxicidad, como alteraciones endocrinas, carcinogenicidad de tiroides y de hígado y alteraciones de desarrollo (4).

El PFOA se ha sometido a numerosos estudios, en los que ha quedado clara su toxicidad en estudios con animales (cánceres, problemas fetales, del sistema inmunológico, alteraciones tiroideas, colitis ulcerosa, problemas en el metabolismo de las grasas) si bien no hay estudios totalmente determinantes acerca de su efecto en humanos.

No se conocen las vías de acción, pero hay suficiente evidencia de su toxicidad y la IARC lo clasifica como «posible carcinógeno en humanos» con una evidencia limitada (5), (6), (7) y para REACH es una sustancia de alta preocupación (8), (9).

  • Permanece en nuestro organismo de 8 a 9 años, es una sustancia que se excreta por los riñones y que no se metaboliza.
  • Las personas que se ven expuestas a niveles más preocupantes son los trabajadores de plantas químicas donde se utiliza PFOA o personas o animales que beben aguas donde se ha vertido.
  • Es una de esas sustancias que se estima que se encuentra en la sangre del 95% de los seres vivos del planeta (10) y que si hubiéramos podido elegir, nadie habría deseado llevar dentro.

El haber sacado a la luz la toxicidad del PFOA y por añadidura, de los otros perfluoroalquilos o PFAAS, ha dado lugar a una regulación y control, que vemos más abajo.

PTFE, sustancia inerte

Tras toda la evidencia sobre la toxicidad del PFOA, nos encontramos con que el  PTFE es una sustancia que de forma unánime se considera inerte y biocompatible, es decir una sustancia estable que en nuestro organismo no interacciona y no produce toxicidad (11).

Esta característica, según los expertos en química, se debe a la fuerza de sus cadenas de fluor-carbono. Los átomos de flúor forman una barrera prácticamente impenetrable al ataque de otras moléculas, impidiendo que reaccionen con el carbono. Por lo tanto no se le pueden adherir ningunas otras moléculas, excepto otras moléculas iguales de teflón. Tiene además una resistencia elevada a los ácidos, bases, disolventes orgánicos, ozono, hidrocarburos.

El PTFE forma parte de un grupo denominado «polímeros de baja preocupación» (o PLC, «Polymers of Low Concern») para diferenciarlo de otros «polímeros de alta preocupación» (o SVHC, «Substance of Very High Concern») (12), de demostrada toxicidad como el PFOA, PFOS, PFAS. Debido al tamaño de las moléculas de PTFE, no atraviesan la membrana celular, no son bioacumulativas ni biodisponibles (13).

Malla abdominal de PTFE
Las mallas abdominales utilizan PTFE como biomaterial al ser químicamente inerte.

Una de las razones por las que se investiga mucho sobre la toxicidad del PTFE es por su uso como biomaterial (hay una extensa literatura que busca su efectividad y ausencia de toxicidad en el uso del PTFE para reemplazar cartílagos, huesos, tendones, en prótesis, injertos vasculares, catéteres, suturas…  y como bioadhesivo (14), (14-2). Es decir, una vez insertado el PTFE en nuestro organismo no provoca efectos indeseables, a nivel local ni sistémico, generando a la vez buena respuesta a nivel celular y de los tejidos, siendo un material de elección por su baja capacidad de inducir respuesta. Cuando el teflón se implanta como malla en una hernia, el tejido abdominal crece entre la malla, quedando integrado el PTFE en el cuerpo de la persona. ¡Resulta chocante pensar que si te operas de una hernia abdominal, a lo mejor sales del quirófano con la barriga reforzada con teflón!

También por vía digestiva se considera un material inerte (15) utilizándose incluso en un uso tan sorprendente como aumentar el volumen del bolo alimenticio para así dar sensación de saciedad y comer menos (16).

Si bien en todos los estudios se refieren a que es totalmente biocompatible, también encontramos un estudio que habla de inducción de reacción inflamatoria in vitro (16-2). El uso quirúrgico del PTFE puede dar lugar a granulomas, es decir reacción inflamatoria. Esto ocurre por la presencia de un cuerpo extraño, no debido al material en sí. Es decir, no se debe a toxicidad de la molécula del PTFE, sino a que el cuerpo reacciona ante el implante como cuerpo extraño que no reconoce, como podría reaccionar frente a un cuerpo extraño que fuese de cualquier otro material.

No obstante, a pesar de ser un producto tan seguro, tiene dos inconvenientes que pasamos a analizar, referentes a su pureza y a las temperaturas.

Toxicidad del PTFE por surfactantes. Regulación

El PTFE en sí es una sustancia inerte, biocompatible y sin toxicidad, pero puede contener residuos de los surfactantes que se  hayan utilizado en su fabricación. Se pueden reconocer por los nombres PFAS o polifluoroalquiles o fluorosurfactantes y las sustancias concretas más conocidas son PFOA, PFOS, PFHxA, GenX (17), siendo las que pueden dar lugar a la toxicidad. Estos PFAS son SVHC (sustancias de alta preocupación), mientras que el PTFE es un PLC (polímero de baja preocupación). Es imposible fabricar fluoropolímeros sin estos surfactantes, los cuales actúan como emulsionantes.

La buena noticia es que  en 2005 la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente de USA) obligó a las mayores empresas del sector a regular la fabricación, importación y uso de PFAS (18). Tenían que reducir la fabricación, emisiones y presencia de PFAS en un 95% en 4 años y totalmente para 2015. En esos momentos, la industria aseguraba que el contenido de PFOA en el teflón estaban bajo control, siendo el principal reto eliminarlo de las impermeabilizaciones en textiles (19).

Por lo tanto, la cuestión es: ¿hay actualmente residuos de estos fluorosurfactantes en el PTFE de nuestras sartenes?

Según FluoroCouncil, la asociación de fabricantes de la industria del flúor (a la que están acogidos los grandes fabricantes de Europa, USA y Japón), los PFAS tóxicos se han sustituido por sustancias no tóxicas y actualmente se encuentran en el PTFE en una proporción de menos del 0,01%. Estas trazas son imposibles de retirar, porque están embebidas en la matriz del PTFE. Por esta misma razón, no se pueden liberar al cocinar. No se pueden quitar del PTFE por medio de ningún procedimiento y no supondrían ningún riesgo para la salud.

Al parecer, el PFOA fue sustituido en parte por otra sustancia llamada GenX en revestimientos antiadherentes.

Según Greenpeace (2016) la producción de PFOA se ha trasladado a China, a la región de Shandong (20) y este PFOA se importa (al menos a EEUU, según la EPA (21) ) para la fabricación de bienes de consumo como alfombras, cuero y prendas de vestir, textiles, papel y envases, recubrimientos, caucho y plásticos.

Esta producción de PFOA para textiles e impermeabilizaciones es foco de atención para Greenpeace (22) y sobre lo que se está trabajando activamente, habiendo ya empresas que sustituyen las membranas impermeabilizantes basadas en flúor por sustancias totalmente diferentes, sin flúor y exentas de toxicidad (23).

Sinceramente, es pasmoso ver lo complicado y largo en el tiempo que resulta eliminar algo de la cadena mercantil (y qué decir ya de la eliminación de sus efectos en ecosistemas y seres vivos…), como por ejemplo ocurrió con los PCB (bifenilos policlorados), tras 50 años de denuncias y alertas por parte de la comunidad científica y de exposición gratuita a la población (con efectos en la salud reproductiva, alteraciones hormonales, en el desarrollo neurológico) en beneficio de la industria (24).

Dos canarios en un árbol - PTFE
Las aves centinelas nos avisan de peligros antes de detectarlos.

Toxicidad del PTFE y temperatura

Como hemos visto, el PTFE es un material inerte en su forma sólida, pero cuando se somete a ciertas temperaturas libera gases tóxicos. Este es el tema que genera la polémica y confusiones respecto al PTFE en su uso en la cocina y que vamos analizar cuidadosamente (25).

Comportamiento del PTFE según la temperatura

  • La degradación térmica del PTFE ocurre a partir de los 342 ºC, es su punto medio de fusión.
  • Se comporta de forma estable entre los -240ºC de Tª mínima a los +260 ºC de Tª máxima, es decir, no se alteran sus propiedades físicas entre estas temperaturas.
  • A partir de los 260 ºC se forman gases tóxicos. Esta temperatura se puede alcanzar si se calienta una sartén vacía a fuego fuerte durante varios minutos. Sin embargo, a las temperaturas normales de cocinar con una sartén no se llega a temperaturas de liberación de tóxicos.

Toxicidad del PTFE en aves

El tema de la toxicidad del PTFE  al liberar gases se encuentra asociado a la muerte de aves al inhalar gases por calentamiento de este material. Las aves pueden morir al inhalar gases de sartenes sobrecalentadas (hay constancia la literatura científica de casos de aves muertas por inhalación de gases de PTFE (26), (27).

Queremos comprender si el caso de las aves se puede extrapolar a humanos, recogemos los siguientes datos:

  • Según expertos en aves… «El tracto respiratorio de las aves es extremadamente sensible a las toxinas en el aire debido a su anatomía única (28-1). Es extremadamente eficiente en el intercambio de gases para proporcionar niveles muy altos de oxígeno a los músculos para el vuelo. Si bien entrega oxígeno de manera tan eficiente, también puede entregar gases tóxicos. Además, el tamaño pequeño y la alta tasa metabólica de las aves aumentan su susceptibilidad a las toxinas en el aire. Las aves, a menudo canarios, se han utilizado históricamente como centinelas para gases tóxicos en minas de carbón debido a esta mayor sensibilidad» (29).
  • La estructura anatómica de las aves permite un intercambio de gases muy eficiente, de forma que aumenta las concentraciones de oxígeno. Si se encuentra en el aire inhalado un gas o un tóxico, también se concentra, de forma que ocasiona compromiso respiratorio severo. (29)
  • Encontramos un caso que abala la diferente susceptibilidad aves – humanos ante los gases del PTFE: tras la exposición a una sartén sobrecalentada accidentalmente, mueren unas cacatúas, mientras que el dueño se recuperó en 24 horas de los síntomas de la «fiebre del polímero» (31).
  • Además, no todas las aves presentan la misma sensibilidad: por ejemplo, la temperatura letal para los periquitos es 280 ºC, mientras que para las codornices son 330 ºC y para ratas, la temperatura letal es de 425 a 450 ºC.

Es decir, la emisión de gases al sobrecalentar un producto revestido de PTFE no supone para las personas la misma toxicidad que para las aves.

Vamos ahora a analizar la toxicidad para personas.

PTFE, gases y seres humanos: la fiebre del polímero

El PTFE genera gases tóxicos si se produce su degradación térmica, lo cual según autores ocurre a 240 ºC, a 250 ºC o según otros, a 350 ºC. Si se inhalan estos gases, el efecto sobre nuestra salud es la llamada «fiebre del polímero«, un complejo de síntomas autolimitantes (que tienden a resolverse por sí mismos) y parecidos a la gripe que se han reportado principalmente en casos de:

  • Exposición crónica en trabajadores con PTFE: la exposición más intensa es la exposición ocupacional por ejemplo de personas que trabajan aplicando recubrimientos (lo cual genera aerosoles) y a la vez manejan hornos de altas temperaturas (380-420 ºC) (32) y trabajadores que realizan soldaduras.
  • Cigarrillos: casos de personas que presentan síntomas de intoxicación por fumar cigarrillos contaminados con PTFE a causa de haber manipulado PTFE, no lavarse las manos y fumar (33).
  • Sobrecalentamiento intenso y sartenes muy deterioradas: para poder estudiar los efectos en pulmones de ratas, se someten a humos de calentamiento de teflón calentándolo a 450 ºC para que se puedan generar aerosoles por partículas ultrafinas (34) y  en este estudio se calienta a 486 ºC para dar lugar a las partículas ultrafinas que permitan comprender su toxicidad en estudios con ratas y ratones (35). También encontramos un caso de una persona que desarrolla el cuadro de fiebre del polímero con el uso de una sartén, si bien la sartén se encuentra en un estado tan deteriorado que entendemos que (36) nos preguntamos si se puede atribuir al PTFE en vista del estado de la sartén.
  • Otros casos: fiebre del polímero con neumonía (37) y otro con edema pulmonar (38).

Nanopartículas y PTFE

Así como está clara la ausencia de toxicidad del PTFE en forma de macropartículas, sí que hay evidencia sobre la toxicidad de nanopartículas de PTFE. Hemos encontrado esta evidencia en estudios que investigan la toxicidad en aplicaciones biomédicas e industriales, donde muestran que existe toxicidad dependiendo del contenido en flúor, teniendo mayor capacidad de atravesar las membranas celulares cuando menor es el contenido en flúor (39).

Por lo tanto, el principio de prudencia es la razón por la que en Conasi solo vendemos SKK, ya que no utiliza nanotecnología. No encontramos estudios toxicológicos sobre la repercusión en la salud de estos materiales al migrar a los alimentos. Sabemos que no existe toxicidad en las partículas de PTFE digamos «normales», las macropartículas, pero cuando hablamos de nanoescala todo es tan incierto como cuando hablamos de transgénicos. NO hay legislación para esta tecnología ni obligación de indicar cuando un producto la utiliza, por lo que esto, unido a las dudas sobre los riesgos para la salud de estas partículas, hacen más que  justificado para nosotros consultar el uso de nanotecnología a los fabricantes y no incorporar los productos que sí la utilizan (40).

Es decir, no tenemos constancia de que se haya reportado toxicidad del PTFE en humanos en casos de uso normal de una sartén.

Ahora, por último, vamos a analizar la toxicidad medioambiental.

Sartén rallada con mango de madera - PTFE
Antes de adquirir una sartén pregunta si tiene nanotecnología y qué tipo de antiadherente es.

PTFE y medio ambiente

El PTFE es un  fluopolímero, es decir una molécula con flúor que no forma parte de los llamados «PFC de preocupación ambiental» considerados peligrosos, porque es una molécula estable, muy grande y no biodisponible (en caso de ingerir PTFE, se excreta sin modificar).

Los fluoropolímeros tienen una estabilidad térmica y química inigualable, proporcionando resistencia, elasticidad y durabilidad para el funcionamiento de una variedad de productos e industrias . Los fluoropolímeros son polímeros de alto peso molecular extremadamente estables, demasiado grandes para ser biodisponibles o tóxicos, insolubles en agua y no móviles, no se degradan en el medio ambiente en ácidos perfluoroalquilos y por lo tanto, no presentan un riesgo significativo para la salud humana o el medio ambiente. Como resultado, los reguladores no requieren el desarrollo de datos de toxicidad significativos sobre los fluoropolímeros (41). Para más información: (42)

Los fluoropolímeros son persistentes, no reaccionando con nada ni degradándose con temperatura, luz, oxidación, ni por microorganismos. Es por lo que actualmente no hay regulación ni control de los fluopolímeros, ni presión por parte de organismos protectores de medio ambiente o salud.

El único punto de toxicidad ambiental respecto al PTFE se refiere al final de su vida útil, ya que si bien no se degrada en el medio ambiente ni libera sustancias de interés toxicológico o ambiental, en caso de incineración si liberaría sustancias peligrosas a partir de los 450 ºC, por lo que la incineración debe ser evitada.

Pero igual que en el tema de la salud humana, el problema de la contaminación ambiental está en las emisiones generadas con las otras sustancias necesarias para fabricar el PTFE, como el PFOA.

La gran alarma generada por la toxicidad del PFOA y Dupont puso a las sustancias perfluoradas en el punto de mira, por ser biodisponibles y persistentes (43). Por ello se establecieron regulaciones y controles para establecer prácticas responsables. Algunas sustancias fluoradas han tenido que dejar de usarse y buscar alternativas no tóxicas (2).

Esto parece ser así en Europa, Japón y EEUU (44) y disponemos de datos actualizados y al parecer intencionalidad de transparencia tras los daños ocasionados y desvelados (45). Y al parecer, también se está regulando la producción de PFAAS en China (46).

Conclusiones y panorama actual ante las sustancias fluoradas

Lo que podemos tener claro mirando hacia atrás es que el daño está hecho. Todos los PFAAS liberados al ambiente estarán ahí durante años debido a su persistencia, e interactuarán con los organismos por ser biodisponibles.

Actualmente, debido a lo ocurrido con Dupont, los fluorados son quizás unas de las sustancias mas vigiladas, con una monitorización activa (tanto por parte de organismos gubernamentales como de organismos en defensa de la salud y el medio ambiente) y gran cantidad de información disponible, desde todos los puntos de vista.

Tras el estudio más exhaustivo que hemos sido capaces de llevar a cabo, contrastando las informaciones todo lo posible, llegamos a la conclusión de que el PTFE (y teniendo también en cuenta las sustancias necesarias para su fabricación) aplicado a sartenes en la actualidad en Europa no supone toxicidad para cocinar y según los datos que hemos encontrado y referimos en este documento, tampoco para el medio ambiente.

El principal problema actual no es la presencia de surfactantes en el utensilio que usamos para cocinar, sino la emisión de PFOA y sustancias similares que se siguen fabricando en China, siendo su principal aplicación en impermeabilizaciones, textiles, papel, envases (como citábamos más arriba). Esta fabricación es un problema medioambiental actual así como su posterior eliminación.

Por lo tanto, nuestra actitud desde Conasi es:

  • Utilizar antiadherentes cuando sea necesario: principalmente en sartenes o parrillas, para preparaciones en las que los alimentos se puedan pegar al cocinarse con poca grasa o líquido. Elegir materiales con menos impacto ambiental para otros usos para los que existen alternativas: moldes de silicona, papel para proteger bandejas de horno, cocinar con cristal o porcelana siempre que sea posible…
  • Elegir el PTFE que asegure mayor resistencia y duración, como el caso del PTFE reforzado con titanio.
  • Evitar utensilios de antes de 2015.
  • Utilizar los utensilios revestidos de PTFE a temperaturas normales de cocinado, evitando accidentes por quemar aceites o sobrecalentamientos olvidando una sartén en el fuego y vacía.
  • Elegir productos fabricados en Europa, de empresas responsables que nos certifiquen que no usan ni PFOA ni sustancias similares.
  • Cuidar y limpiar adecuadamente los utensilios con antiadherentes para maximizar la vida útil.
  • Hacernos conscientes de otros productos que posiblemente utilizamos y que contienen PFOA o sustancias similares y que nos pueden estar generando una exposición mayor que la de la cocina: ropas y zapatos impermeabilizados; telas (p. ej. tapicerías) y alfombras antimanchas, envases de comida (p. ej. para evitar que se empapen de grasa, como bolsas de palomitas, cajas de pizza, cajas de patatas fritas..), productos cosméticos con «fluoro» o «perfluoro» en la lista de ingredientes (lociones, polvos prensados, esmaltes de uñas, cremas de afeitar).
Sartén SKK con una crep de arándanos - PTFE
Las sartenes de SKK tienen el antiadherente PTFE reforzado con titanio.

Cuidados y limpieza de las sartenes con antiadherente de PTFE

Estas son unas indicaciones específicas para antiadherentes de PTFE, basando en nuestra experiencia desde 2010 con las sartenes SKK. Entendemos que son extrapolables a todas las sartenes antiadherentes:

  • Antes del primer uso: no es preciso hacer curas, aplicar aceite, ni usar en vacío, solamente lavar para eliminar cualquier residuo o polvo, como se haría con cualquier otro utensilio que va a estar en contacto con alimentos.
  • Dejar enfriar antes de lavar: en los utensilios SKK no hay problema por poner agua justo después de haber cocinado con la sartén, pero por norma general es mejor esperar a que se enfríe para no someter a choque térmico.
  • Lavar en lavavajillas: si bien se puede hacer en alguna ocasión, no es recomendable ya que los detergentes, y sobre todo la sal del lavavajillas, deterioran la superficie de los antiadherentes.
  • Detergentes y estropajos: no debemos usar productos abrasivos para limpiar, si bien también hay que recomendar una correcta eliminación de la grasa. Esto es algo que hemos aprendido a lo largo de los años, al recibir consultas de personas que tras un uso de mucho tiempo de las sartenes SKK se dan cuenta de que se empieza a pegar la comida, aunque el antiadherente se vea perfecto (en sartenes antiadherentes de calidad inferior esto no llega a ocurrir, ya que el antiadherente se va perdiendo o deteriorando antes). Hemos comprobado que el uso prolongado puede dar lugar a que se cree una capa imperceptible de grasa, agravado por el uso de detergentes suaves. Esto es perfecto, si bien la eliminación de la grasa puede no ser total y el efecto acumulativo en el tiempo, junto con el uso de poco aceite (que da lugar a que el alimento esté más en contacto con la base) y de estropajos también muy suaves puede dar lugar a que no se elimine la grasa totalmente. Por eso, la recomendación es hacer una limpieza adecuada, no mediante estropajos agresivos sino usando agua caliente y detergentes que nos aseguren la eliminación de la grasa.
  • No utilizar sartenes con el antiadherente deteriorado: si una sartén se raya o ha perdido el antiadherente por el uso, o bien se ha pegado el alimento y para poderla limpiar se ha deteriorado el antiadherente, no se debe seguir utilizando. La razón es que la superficie deteriorada deja pasar materiales que hay debajo de la capa superficial. La única excepción son los casos en los que debajo de la capa antiadherente hay un material saludable, como es el caso de SKK, que tiene titanio debajo del PTFE del exterior.
  • Más indicaciones sobre el uso general de todo tipo de sartenes, incluidas las antiadherentes.

Por qué elegimos SKK

Después de detallar todos los aspectos posibles sobre los diferentes materiales para sartenes y sobre el uso y toxicidad del PTFE, desde Conasi sentimos que queda suficientemente detallado y justificado el hecho de que vendamos sartenes de SKK, aun cuando en el mercado hay muchas otras opciones antiadherentes. Sólo vendemos sartenes antiadherentes SKK porque:

  • SKK es una empresa alemana que fabrica menaje de cocina con antiadherente de PTFE reforzado con titanio: esto le da una duración muy superior a otros PTFE del mercado.
  • El PTFE que SKK proyecta en sus sartenes es fabricado por ILAG, empresa suiza que certifica que no utiliza PFAAs en la fabricación de sus productos.
  • No se utiliza nanotecnología en el antiadherente ni en ninguna de las otras partes de la sartén, es decir, ni en el cuerpo ni en ninguna de las 5 capas que conforman el antiadherente (hecho diferenciador con otras marcas).
  • El cuerpo de las sartenes es de fundición de aluminio, son piezas para toda la vida, indeformables, con fondo difusor y que pueden ser revestidas de nuevo por SKK en caso de que con el uso de los años se requiera.
  • Tras toda la experiencia de uso, han demostrado su calidad sobradamente.
  • Son recomendadas y utilizadas por personas que padecen Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple (47), (48).

(2)https://www.epa.gov/assessing-and-managing-chemicals-under-tsca/risk-management-and-polyfluoroalkyl-substances-pfas#tab-3

(3) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18700679/

(4) https://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs200.pdf
(5) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2920088/

(6) https://monographs.iarc.fr/wp-content/uploads/2018/06/mono110-01.pdf

(7) https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/338261/PFOS_and_PFOA_Toxicological_Overview_phe_v1.pdf

(8) https://www.ewg.org/research/pfcs-global-contaminants/pfc-health-concerns

(9) https://www.ewg.org/research/pfcs-global-contaminants/dupont’s-spin-about-pfoa

(10) https://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs200.pdf

(11)  https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29424474/

(12) https://echa.europa.eu/web/guest/candidate-list-table

(13) https://www.ewg.org/skindeep/ingredients/723141-PTFE_(TEFLON)/

(14) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22079698/

(14-2) https://uotechnolohttps://revistas.unal.edu.co/index.php/dyna/article/view/60466/64242gy.edu.iq/appsciences/filesPDF/material/lectures/4c/8-Biochmical1.pdf

(15) https://uotechnology.edu.iq/appsciences/filesPDF/material/lectures/4c/8-Biochmical1.pdf

(16) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26810925/

(16-2) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19895882/

(17) https://www.epa.gov/pfas/genx-and-pfbs-draft-toxicity-assessments

(18) https://www.regulations.gov/document?D=EPA-HQ-OPPT-2013-0225-0001
http://www.elaplas.es/materiales/plasticos-tecnicos/politetrafluoroetileno-ptfe/

(19) https://www.regulations.gov/document?D=EPA-HQ-OPPT-2013-0225-0001

(20) https://storage.googleapis.com/planet4-international-stateless/2018/06/PFC-Pollution-Hotspots.pdf

(21) https://www.epa.gov/pfas/basic-information-pfas

(22) https://archivo-es.greenpeace.org/espana/Global/espana/2016/report/Toxicos/dejando_huella.pdf

(23) http://detox-outdoor.org/en/faq/

(24) Olea, Nicolás (2019), Libérate de tóxicos, pgs 159-173.

(25) https://static.ewg.org/reports/2003/canaries_in_the_kitchen/infographic_thermometer.pdf?_ga=2.151467449.1478549547.1571601519-1489968632.1568284493:

(26) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1455609/?dopt=Abstract

(27) https://www.ewg.org/research/pfcs-global-contaminants/teflon-and-other-non-stick-pans-kill-birds

(28-1) https://www.petcoach.co/article/respiratory-system-of-birds-anatomy-and-function/

(29) https://www.petcoach.co/article/teflon-toxicity-ptfe-toxicosis-in-birds-signs-and-preventio/

(30) https://www.ingentaconnect.com/content/aalas/cm/2012/00000062/00000001/art00008?crawler=true&mimetype=application/pdf

(31) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1119084/?dopt=Abstract

(32) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24889438/?dopt=Abstract

(33) http://www.inchem.org/documents/kemi/kemi/ah1998_12.pdf

(34) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8806881/

(35) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11042093/

(36) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4544973/figure/BCR2012007790F1/

(37) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16922460/?dopt=Abstract

(38) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25971706/?dopt=Abstract

(39) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29941257/

(40) https://lavieverte.wordpress.com/2009/04/24/safety-in-cookware-ptfe-vs-nano-ceramic-coatings/

(41) https://fluorocouncil.com/scientific-studies/

(42) https://setac.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ieam.4035

(43) https://fluorocouncil.com/wp-content/uploads/2017/03/ENVIRON-Assessment-of-POP-Criteria-Resources-1.pdf

(44) https://fluorocouncil.com/

(45) https://fluorocouncil.com/health-environment/scientific-studies/

(46) https://www.oecd.org/chemicalsafety/portal-perfluorinated-chemicals/countryinformation/china.htm

(47) https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/2012/06/guia-de-control-ambiental-sqm-1a-parte.html

(48) https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/2006/05/1-medicos-y-terapeutas-sqm-sfc-fm-y_4370.html

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