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Una generación de intolerancias

La verdad es que no soy médico, ni un experto en todo lo relacionado con el sistema inmunológico, con alergias, enfermedades degenerativas, estrés y demás problemas de salud que destruyen o empeoran de alguna manera el sistema digestivo, sobre todo la sección intestinal.

Sin embargo, llevo muchos años preocupado por la alimentación, cómo nos influye el medio ambiente, cómo se origina un problema relacionado con el alimento y su cocinado o cómo puede tratarse, prevenirse y en el mejor de los casos sanarse un sistema digestivo debilitado. Esto me ha llevado a intentar entender, relacionar, estudiar y buscar información acerca de esa parte del cuerpo, de nuestra salud, a la que por desgracia no se le da la importancia que merece.

Pero vayamos desde el principio, claros, sencillos y lo más directos posible.

De unos años a esta parte, al menos desde mi punto de vista y el de grandes profesionales que me rodean, el porcentaje de personas, niños, jóvenes, etc., con problemas de salud relacionados con alguna intolerancia o alergia alimentaria ha crecido considerablemente. Alergias a frutos secos, legumbres, proteína de vaca, lactosa, gluten, y un largo etc. Todas ellas con un cuadro sintomatológico parecido y con un origen “a veces” complicado.

El Dr. Miguel Hinojosa, consultor senior de Alergología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid nos dice: “Antes la comida era natural, como ahora diríamos, ecológica. Mientras, ahora, si miramos por ejemplo la composición del pan industrial, vemos aditivos, edulcorantes, espesantes, acidulantes, colorantes… Muchas de estas sustancias no existían antes.”*

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¿Qué síntomas produce en nuestro cuerpo una mala alimentación?

Según estudios internacionales, entre el 5 y el 8% de la población sufre alergia a ciertos alimentos que pueden provocar desde cólicos o urticaria hasta una reacción potencialmente mortal, conocida como anafilaxia. Un estudio de 2008 del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos calcula que, entre los menores de 18 años, esa condición creció un 18% entre 1997 y 2007. Otro, publicado el mismo año en el Journal of Allergy and Clinical Inmunology, indica que en Australia las admisiones hospitalarias por anafilaxia a los alimentos aumentaron un 350% en la década anterior**.

Y aquí es donde creo que entra esa parte del cuerpo tan olvidada, a la que no damos cariño y que, a menudo, incluso pasamos por alto en la consulta del médico: el Intestino y la Flora Intestinal.

La microbiota o flora intestinal es el conjunto de bacterias que viven en nuestro intestino y en el de muchos animales. Ésta participa y se dedica de manera principal y activa a múltiples funciones como el metabolismo de algunos carbohidratos, la activación del sistema inmunitario, la regulación del crecimiento de células intestinales y la síntesis de ciertas vitaminas (como las tan necesarias del Grupo B).

Algunas de estas bacterias tienen enzimas, como las de nuestra boca o las del estómago, que son capaces de digerir ciertos carbohidratos que no pueden ser procesados de otra manera.

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Más de 100 trillones de organismos viven en nuestro cuerpo

Cada uno de nosotros podemos llegar a tener hasta 100.000 trillones de microorganismos de 400 especies diferentes, en su mayoría bacterianas, de las cuales el 95% vive en el tracto digestivo, sobre todo en el colon.

Todos nacemos sin flora intestinal. SÍ, como lo lees, completamente estériles a nivel intestinal y es en los primeros años de vida cuando se van formando, asentado, creando y variando las bacterias, sobre todo durante los primeros días después del parto. Y es aquí donde empieza el meollo de la cuestión: el tipo de flora y de bacterias que el niño tendrá y se formarán en él, dependerá de varios factores, principalmente:

  1. Del tipo de flora intestinal que tenga la madre.
  2. Del tipo de parto que haya sido, sea vaginal o mediante cesárea.
  3. De la dieta de sus primeros dos años.
  4. De los agentes externos y antibióticos que se le den.

Obviamente la carga generacional (las bacterias de la madre) influye y mucho, el tipo de parto y la naturalidad del mismo, la hospitalización temprana o prematura, e incluso el uso de antibióticos durante el embarazo. La lactancia materna o el uso de leches artificiales y la dieta hasta los 2 primeros años de vida que es cuando se terminarán de asentar completamente dicha formación de su flora…

 

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Evolución de la flora intestinal en bebés

Sobra decir, al menos creo que esta más que claro, lo importante que es la alimentación, el tipo de dieta que se le ofrece, los alimentos que consumen: si son naturales, libres de aditivos, sin conservantes, sin procesados, una dieta rica en verduras y frutas, etc. No me quiero ni imaginar qué tipo de base intestinal podemos crear con una dieta pobre como las de hoy en día…

Un aspecto que creo que pasamos por alto e influye mucho también, son los agentes externos, como el tabaco, polución y productos que se usan en casa para la limpieza, desinfección, higiene, tóxicos, etc. Principalmente me interesan y mucho, los materiales que usamos para cocinar. Ya no hablamos del alimento sólo en sí, sino del recipiente que estamos utilizando: la olla, la sartén, la batidora, el bol, el plato, etc. En resumen, lo que utilizamos cada día en la cocina de nuestras casas para preparar o conservar nuestros alimentos. Aquí es donde entran los  materiales como plásticos, aluminios, esmaltes, etc.

Imaginaos como puede afectarle al bebé, al niño, a nosotros mismos, el uso diario de utensilios que, de alguna manera, interfieren en nuestra química corporal – hormonal y por lo tanto en nuestra salud.

La Dra. Marisa López-Teijón nos dice:

“El organismo humano, cuando se diseñó, no estaba previsto que supiera eliminar el metacrilato o que supiera eliminar el plástico. Todas esas sustancias se quedan dentro del organismo acumuladas, porque no las sabe degradar, lo mismo que cuando vemos una bolsa de plástico flotando en medio del mar. Sigue flotando pero no hay posibilidad de que la naturaleza sepa como eliminarlo.”

Aunque “nos suene un poco a chino” todo esto de los disruptores hormonales, los problemas derivados del uso de plásticos… no es algo nuevo. La OMS y La Comisión de Medio Ambiente Europea ya hace tiempo que pidieron soluciones y entraron al trapo con estos temas, por lo que yo los tendría muy en cuenta. (Ver noticias de Disruptores endocrinos en la Bibliografía).

Si os a generado preocupación y queréis saber más sobre qué tipo de utensilios son los más convenientes para utilizar en vuestra casa, tenéis curiosidad o simplemente os parece interesante, os dejo este enlace a una muy buena explicación sobre Tóxicos en los utensilios de cocina que podréis encontrar en el Blog de Conasi.

De verdad espero que no sólo cada vez haya más conciencia sobre lo que ingerimos, lo que decidimos comprar, a quién le compramos y de calidad, sino cómo lo cocinamos y con qué está cocinado.

“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estas peor que antes.” Confucio

Bibliografía

5 comentarios en “Una generación de intolerancias

  1. necesito ,por favor ,recetas de alimentos naturales ,sin glùten ,sin leche de vaca ,ni sus derivados ,sin azùcar ,mi hijo se està curando del autismo ,gracias

  2. Al final, tantos herbicidas, pesticidas y elementos afines nos pasan factura de una manera u otra, por eso la alimentación ecológica está ganando cada vez más cuota de mercado. La relación entre las intolerancias y las alergias y todos esos alimentos repletos de agentes tóxicos es evidente.

  3. Hola! Muy interesante tu artículo. Lo q no m queda claro es la foto de la comparativa de la flora intestinal de los bebés dependiendo del tipo de parto.
    ¿podrías decirme que es mejor? La flora q esta dibujado más oscuro o más clara?
    Gracias!

    1. Buenos días, me alegro que le haya gustado y servido el post. La flora mejor desarrollada en un bebe, dependerá de la carga genética de la madre y del tipo de parto, entre otras cosas. La mas “clarita”, es decir la flora con un parto natural y una alimentación basada en la leche materna, siempre será mejor.
      Saludos.

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