
Receta de zanahorias fermentadas con especias
Las zanahorias fermentadas son un auténtico tesoro para el paladar y la salud. Gracias al proceso de lactofermentación, transformamos unas simples verduras en un alimento vivo, lleno de probióticos naturales que favorecen nuestra microbiota intestinal y mejoran la digestión. La magia de este método está en dejar que las bacterias beneficiosas presentes de forma natural en los vegetales hagan su trabajo (las bacterias ácido lácticas), conservando los alimentos de manera segura y potenciando su sabor. En esta receta, las zanahorias se convierten en unos pickles crujientes, aromáticos y ligeramente ácidos, con un toque especiado gracias al comino, la pimienta, el tomillo y el laurel. Opcionalmente, podemos añadir cebolla roja y manzana rallada o cítricos para aportar frescor y aromas extra. Para elaborarlas, solo necesitamos unos pocos ingredientes básicos y los utensilios adecuados: un tarro de fermentación, que permita la salida del gas sin que entre aire, y que también tenga unas piedras prensadoras o peso de fermentación para mantener las verduras sumergidas en la salmuera. ¿Y cómo disfrutarlas? Estas zanahorias fermentadas son perfectas como guarnición en ensaladas, para dar un contraste en platos de cereales, cuscús o legumbres, o como topping en bocadillos, wraps, hamburguesas vegetales o incluso en berenjenas rellenas. Una receta sencilla, versátil y muy agradecida que no puede faltar en tu despensa de fermentados caseros. Y, si quieres inspirarte con otras recetas de vegetales fermentados, te animamos a que le eches un vistazo al chucrut, los pepinillos o el kimchi coreano.
Ingredientes
- 3 zanahorias medianas
- ½ cebolla morada - opcional
- ¼ taza ciruela o fruta de la estación - opcional
- 1 cucharada sal (15 g)
- 2 tazas agua (500 ml)
- ½ cucharadita comino molido
- pimienta negra recién molida, al gusto
- 2 hojas laurel
- 1 cucharadita tomillo
Instrucciones
- Preparar la salmuera, mezclando el agua con la sal. Si hace mucho frío, se puede ayudar con agua un poco calentita.
- Limpiar y pelar la zanahoria. Cortarla a tiras finas, con la ayuda de un pelador. Cortar a juliana la cebolla y a cubitos la manzana o fruta de la estación que se vaya a usar, para aportar más matices.
- Transferir la zanahoria al tarro de fermentación, apretando bien. Incorporar también el resto de ingredientes base opcionales.
- Verter el líquido de fermentación por encima, cubriendo completamente las zanahorias con el líquido. Incorporar a la mezcla todas las especias. Dejar unos dos centímetros de espacio del borde.
- Cubrir con el peso, revisando que queden todas las verduras sumergidas.
- Cerrar el tarro con su tapa y almacenar a temperatura ambiente durante varios días, alejado de la luz solar directa. Si es invierno, tardará una semana – diez días. Si es verano, revisar a partir del segundo o tercer día. En primavera u otoño, revisar a partir del cuarto o quinto día. Ir revisando durante la fermentación para asegurarnos de que la salmuera cubre la mezcla de verduras.
- Una vez la verdura esté a nuestro gusto y queramos pausar la fermentación, llevar a la nevera e ir consumiendo durante las próximas semanas.
Valores nutricionales / Ración
Calorías: 11kcalCarbohidratos: 2gProteinas: 0.2gGrasas: 0.1gGrasas saturadas: 0.02gGrasas poliinsaturadas: 0.03gGrasas monoinsaturadas: 0.02gSodio: 594mgPotasio: 62mgFibra: 1gAzúcar: 1gVitamina A: 2564IUVitamina C: 1mgCalcio: 12mgHierro: 0.3mg
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